20 abril 2007

Tengo una pregunta para usted

Hace unas horas, el líder de la Oposición, el señor Rajoy, ha acudido a los estudios Buñuel de RTVE para ser entrevistado en el programa "Tengo una pregunta para usted". Unos días atrás hizo lo mismo el actual Presidente del Gobierno, Jose Luis Rodriguez Zapatero. En primer lugar quiero felicitar a RTVE por este magnifico programa cuya idea original proviene de otro programa similar de la televisión francesa.
En primer lugar voy a aclarar la finalidad de esta entrada del blog. Como ya os habréis dado cuenta, cuando Zapatero acudió al programa no hice ninguna reseña en el blog. Esto se debió a la gran repercusión que tuvo en todos los medios de comunicación (aunque debo decir que en aquel entonces se hizo más caso a las anécdotas como la del precio del café que al verdadero contenido del programa y es algo que no apruebo). Esta claro que de las respuestas de ambos lideres políticos, todos los que hemos visto el programa hemos sacado nuestras propias conclusiones. Para oír opiniones os remito a los medios escritos tanto favorables a una ideología como a la contraria. Por eso no voy a dar mi opinión en esta entrada sobre lo dicho en el programa (o eso voy a intentar) aunque los que me hayáis leído de vez en cuando creo que sabréis más o menos lo que opino. Lo que persigo aquí es hacer una crítica (constructiva) del fondo y forma del programa de lo que se ha dicho prácticamente nada.
En segundo lugar recalcar el trabajo hecho por el equipo de RTVE tanto en la grabación y emisión del programa como en su preparación previa. Y también, claro está, a la empresa TNS Demoscopia encargada de realizar la selección de los ciudadanos. La selección es una muestra representativa de la sociedad española actual respetando proporciones de sexo, estado civil, profesión, edad, procedencia o afinidad política(según la configuración del Parlamento).
Cierto es que muy lejos han quedado las 100 personas respondidas que proponía el programa llegando a 42 y 40 en las entrevistas de Zapatero y Rajoy, respectivamente. Esta pequeña proporción de contestados es debida a las largas preguntas de los ciudadanos y las largas respuestas de los entrevistados.
En cuanto a las preguntas ciudadanas hay que decir que ese recelo a conocer la pregunta en directo ha traído algunos problemas. En primer lugar, mucha gente no prepara correctamente sus preguntas, presentando una larga introducción y una pregunta, en muchos casos, poco clara. Por otro lado, los nervios han traicionado a más de uno y sobre todo a los que llevaban la pregunta por escrito. Algo bastante curioso ha sido que en el primer programa, donde se entrevistaba a Zapatero, la mayoría de las preguntas perseguían una respuesta de un caso concreto del ciudadano que preguntaba. Los políticos no piensan en personas por separado sino que trabajan pensando en conjuntos de ciudadanos. Por lo tanto, era de esperar que no respondieran adecuadamente a una pregunta referida a un caso concreto. Cada caso tiene unas circunstancias que deben ser estudiadas para poder dar una respuesta acertada y correcta. En cambio, en el programa de ayer donde se entrevistaba al señor Rajoy este tipo de preguntas no aparecieron. A mi parecer las preguntas fueron aún peores. Sobre todo en la primera parte del programa la gente hacia preguntas del tipo: ¿Tomaría usted X medida en Y tema si llegara al Gobierno? o ¿Usted haría X si llegase a gobernar?. Claro esta que, como buen político, no va a hacer una promesa que no puede cumplir o a dar la razón a alguien cuando la pregunta es "absurda"(como en el caso de la pregunta ¿Convocaría usted un referéndum para aprobar la pena de muerte por delitos de sangre? cuya respuesta evidentemente fue negativa porque la pena de muerte esta en contra de los Derechos Humanos). Pero con estas preguntas lo que se ha conseguido es que el entrevistado, en este caso Rajoy, les dijera siempre que sí porque son las propuestas que cualquier político va a incluir en su programa electoral. En este sentido hubiera visto más acertada el planteamiento de cierto tema de interés general como, por ejemplo, podría ser el desorbitado precio de la vivienda y una pregunta del tipo ¿Que haría usted respecto a este tema?, es decir, una pregunta con una respuesta abierta como fue el caso de la construcción incontrolada en Galicia y el Levante a la cual Rajoy respondía con una medida propia y no una medida sugerida por los ciudadanos.
Por el lado de los entrevistados también hay notables diferencias. Como se apunto desde un principio yo también opino que Rajoy ha tenido cierta ventaja porque ya conocía la dinámica del programa y el tipo de preguntas que se formulaban. Así, se noto que los temas más polémicos estaban especialmente estudiados. Algo común a ambos entrevistados fue su continua evasiva a ciertos temas aunque, honestamente, creo que Rajoy utilizo mucho mas frecuentemente esta técnica. De la entrevista de Zapatero se ha criticado la gran cantidad de datos estadísticos y legislativos que ofreció como respuestas pero también hay que reconocer que el trabajo de cualquier político se basa en datos estadísticos de toda la sociedad y no en datos de personas concretas. Aún así reconozco que debería haberse puesto más en la piel del ciudadano de a pie y dar respuestas menos estadísticas. También hay que decir que, como respuesta al tipo de preguntas casi personales que los ciudadanos le hicieron la única respuesta adecuada que podía ofrecerles era una respuesta legal, es decir, remitirles a una ley concreta puesto que los casos que ellos expusieron no pueden ser estudiados sin conocer las circunstancias que los rodean. Así, las respuestas que dio, a pesar de no ser las más adecuadas para un formato como el de este programa, fueron, en cierta parte, obligadas debido al tipo de cuestiones que se le planteaban. En cambio Rajoy supo dar respuestas más "populares", mas cercanas a la ciudadanía y fueron más adecuadas al formato televisivo del que se trataba. Por otro lado, aparte de que la mayoría de preguntas que se le formularon le pusieron en bandeja casi todas las respuestas, las respuestas más abiertas creo que le permitían mayor grado de control del contenido. Así, en muchas respuestas esquivo los temas más polémicos y que más le afectan como fueron la guerra de Iraq, el matrimonio homosexual, las banderas preconstitucionales, la educación o la actitud actual de su partido. Si bien en una pregunta referida a uno de estos temas concretos no podía escaparse tan fácilmente siempre intentó "salirse por la tangente" y tocar lo menos posible lo que más daño le hacia (y no hay más que ver que de la guerra sólo cito las declaraciones realizadas entre los días 11 y 14 de marzo pero no las posteriores, en el tema del matrimonio homosexual cito las enmiendas presentadas pero no cito los comentarios de algunos de sus compañeros de partido hacia dicho colectivo, en la educación volvió a esquivar el tema central y se centro en los idiomas o en la actitud de su partido en la que negó que se hubiera generado crispación en la sociedad). Fueron las ultimas preguntas las mejores a mi entender en las que las respuestas no fueron tan sencillas y en las que los ciudadanos pudieron ejercer una mayor presión. Fue en estas preguntas cuando más se le exigió y donde menos se le permitió escapar, donde se le insistió más en la respuesta directa. Algo que creo que debe ser destacado y que creo que, en general, ha sorprendido mucho, ha sido la gran moderación de las respuestas aunque bien pensado no debería ser tan sorprendente. Este era el momento más apropiado para hacer gala de un centrismo y una moderación que, últimamente, la oposición parece haber perdido. Rajoy fue listo y sabía que tenia varios millones de espectadores escuchando sus respuestas. Si quería volver a ganarse el voto de centro y centro-derecha este era el momento. Personalmente, no considero que este centrismo sea real y más viendo todas las declaraciones, cada vez más radicales, que se han ido produciendo en estos tres últimos años. En mi opinión, si pretendía demostrar que su partido se mantiene en el centro-derecha, no lo ha conseguido. Eso solo lo van a conseguir si, a partir de ahora, moderan su actitud aunque creo que las declaraciones y comentarios que se han hecho desde el PP en este tiempo no van a ser olvidadas por muchos en una larga temporada.
Para terminar, reiterar mi total apoyo a este tipo de programas aunque a ser posibles en etapas no pre-electorales como han sido las actuales y con posibilidad de ampliar el tipo de encuestados. También decir que se debería asesorar a los ciudadanos que acudan al programa sobre como formular sus preguntas de una forma clara y sencilla y a los políticos les recomendaría que se acercaran más "a la calle" y que intentasen resolver dudas y preguntas y no mandar mensajes electorales. Además este tipo de programas es una manera de acercar a los gobernantes los problemas que a los ciudadanos más nos preocupan y la situación en la calle de la política.


Nota sobre el programa de RTVE
"Tengo una pregunta para usted" con Zapatero
"Tengo una pregunta para usted" con Rajoy

Nota: en el primer comentario a esta entrada podéis ver una opinión escrita por Dafne sobre la anterior edición del programa en la que se entrevistaba a Zapatero. Parece ser que ya se va animando a escribir. A ver si es posible que la opinión del programa de Rajoy ya pueda aparecer como una entrada al blog y no como un comentario ;-)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Te mando sólo mi opinión sobre el programa en el que entrevistaron al Presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para el de Rajoy tendrás que seguir en estado de espera. Para que luego digas...con lo maja que soy...

¿Quién perdería la oportunidad de preguntar al Sr. Presidente?

Innovador. Quizás sea ese el adjetivo que mejor define el programa estrenado en TVE1 el martes 27 de marzo de 2007. “Tengo una pregunta para usted” es una fórmula copiada de un programa francés, una forma totalmente novedosa en España de hacer entrevistas políticas en televisión. Posiblemente, el hecho de que fuese la novedad y la tensa situación política que se está viviendo en España actualmente fueron los motivos que le hicieron líder de audiencias de la noche.

El plató imitando el hemiciclo del Parlamento, pero teñido de azul y rojo, colores que representan la derecha y la izquierda respectivamente; los ciudadanos sentados en los escaños y dispuestos a interrogar al presidente del Gobierno de España, ubicado de pie en el centro, detrás de un atril, respondiendo preguntas acerca de aquellos temas de actualidad que preocupan a la sociedad del país. Terrorismo, igualdad de sexos, economía, vivienda, condiciones laborales, justicia, minusválidos, inmigración, sanidad, educación, medio ambiente, monarquía,… fueron, entre otras, las materias abordadas. Las personas seleccionadas fueron: 51 hombres y 49 mujeres; jóvenes, adultos y ancianos; minusválidos; inmigrantes; con ocupaciones muy variopintas; de Estado Civil diferente; de distintas ideologías políticas; etc. Todo esto se podía comprobar en la ficha de datos que aparecía en pantalla al lado de la cara de la persona que preguntaba en cada momento. El problema: de los cien ciudadanos que habían sido elegidos, tan sólo 42 (ni siquiera la mitad de los escogidos) pudieron formular sus cuestiones en las dos horas que duró el programa. Esto pudo deberse o bien a la falta de organización, o bien a la extensión tanto de las preguntas como de las respuestas, a pesar de que el moderador-conductor, el periodista Lorenzo Milá, se pasó todo el programa pidiendo a ambas partes que fuesen “al grano”. En cuanto al contenido de preguntas y respuestas, las primeras se centraron en muchas ocasiones en la situación personal de quien preguntaba, y las segundas se basaron mayoritariamente en comparar las acciones llevadas a cabo en la legislatura actual y las realizadas por el Gobierno anterior, eso sí, sin abandonar en ningún momento la diplomacia que debe caracterizar a los políticos. Me atrevería a decir que este programa, tanto para el Presidente del Gobierno como para el líder de la oposición (que será entrevistado de la misma forma el próximo 16 de abril), va a ser un medio de hacer campaña para las elecciones generales del año que viene. Sinceramente, lo esperado. En líneas generales, fue una propuesta interesante que al final se hizo un poco pesada ya que el Presidente parecía estar dando un mitin en el verdadero Parlamento.

Ganó importancia la participación ciudadana que tanto se demanda hoy en día en todos los medios de comunicación, porque podría haber sido una simple rueda de prensa o una entrevista organizada, ambas protagonizadas por periodistas. Pero no. Precisamente fue eso que llamamos “periodismo ciudadano” la clave del éxito de dicho programa. Y sabemos que cuando un formato tiene gran aceptación por parte del público, todos los medios intentan seguirlo. Así surge la duda entre aquellos que nos encontramos estudiando periodismo: ¿Será verdad que cada vez tiene más peso el llamado “periodismo ciudadano”? ¿Estamos asistiendo a una clara crisis de los medios de comunicación? ¿Podría llegar a suplantarnos este tipo de “periodismo” (si es que se le puede llamar así)? ¿Es cierto que a día de hoy cualquiera puede ser periodista? Si la respuesta a estas preguntas fuese un “sí”… la cuestión sería preocupante: ¿Realmente supone una amenaza para el periodismo profesional? ¿Qué deparará el futuro a la carrera de Periodismo y a los que en ella nos encontramos?

El Presidente del Gobierno invitó a los que no dio tiempo a preguntar en directo que mandasen sus cuestiones y propuestas a la Moncloa. Yo me pregunto cuál será la respuesta o la solución a todos los interrogantes que nos asaltan a los que en un futuro queremos ser periodistas de verdad.

AMELIE

Dafne dijo...

Adivina de quién era el comentario anterior ¿?

Cientificoloco88 dijo...

Gracias por tu comentario y tu critica a la anterior edición del programa...lo esperaba ansioso....pero espero que la del programa de Rajoy no te estires tanto y la cuelgues como entrada y no comentario. De todos modos, gracias y me ha hecho mucha ilusión el comentrio.